Economía y Desarrollo

 

 

TURISMO

 

Desde que empezó a usarse habitualmente el término “turismo”, este ha sido ligado a la acción de “viajar por placer en el tiempo libre”. Hoy en día, la mayoría de la gente lo sigue entendiendo de esta manera, sin tener en cuenta lo que el concepto implica en relación a las motivaciones y otras dimensiones que conlleva.

 

Para la Organización Mundial del Turismo (OMT), el turismo comprende las actividades que realizan las personas durante sus viajes y estadías en lugares distintos al de su residencia habitual por menos de un año y con fines de ocio, negocios, estudio, entre otros. Tiene implicancias en diferentes aspectos de la vida, ya que posee carácter social, dado que está dirigido a satisfacer las necesidades de las personas. También tiene naturaleza económica, ya que es capaz de generar divisas al país receptor de los flujos turísticos; política, porque responde a los lineamientos y planes de desarrollo de los sistemas de gobierno; cultural, porque permite conocer la vida e idiosincrasia de personas de diferentes realidades geográficas y educativa, en tanto que puede ser un medio de formación personal e intelectual.

 

La Amazonía es considerada como un territorio idóneo para desarrollar actividades turísticas, debido a que su oferta de atractivos satisface los diferentes mercados del sector. De esta forma, en la Amazonía se puede practicar tanto el turismo convencional como el turismo no convencional, y dentro de este último desde el turismo de aventura, hasta el turismo místico o religioso, pasando, como no, por el ecoturismo y el turismo rural.

 

Ahora bien, el turismo para la Amazonia debe ser pensado como turismo sostenible, que no es otra cosa que aquella actividad que respeta la integridad cultural, los procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica o los sistemas que soportan la vida.

 

Teniendo en cuenta las indicaciones de la Organización Mundial de Turismo, el turismo sostenible en la Amazonía debería respetar los siguientes puntos:

 

o  Utilizar los recursos en forma sostenible.

o  Reducción del sobre-consumo y el derroche.

o  Mantenimiento de la diversidad natural y cultural.

o  Integrar el turismo en la planificación.

o  Sostener la economía local.

o  Involucrar las comunidades locales.

o  Acuerdos consensuados entre los actores involucrados.

o  Personal capacitado.

o  Responsabilidad en el marketing turístico e investigación empresarial.

 

El turismo sostenible en la Amazonía puede mejorar de manera positiva tanto el ingreso económico de los pobladores rurales e indígenas, como afianzar las diversas culturas tradicionales amazónicas y, sobre todo, ayudar a recuperar ecosistemas degradados y conservar otros intactos.