Educación

 

EDUCACIÓN CONSUETUDINARIA

 

En términos generales, por consuetudinario se entiende lo relativo a la costumbre, el hábito, la tradición. Es conocido el concepto de Derecho Consuetudinario, también llamado de usos y costumbres, que constituye una fuente del derecho, integrada por normas jurídicas que se desprenden de hechos que se han producido repetidamente en el tiempo en un territorio concreto .Desde el punto de vista de las ciencias sociales, consuetudinario constituye la propiedad o característica del hecho social de estar regido por la tradición, en el ámbito de una cultura determinada. En este sentido, por educación consuetudinaria se entiende a la educación tradicional, propia de un determinado pueblo o cultura.

 

Cada cultura tiene su propia forma de percibir, entender y actuar sobre su entorno social y natural. La educación consuetudinaria o tradicional se encarga de transmitir estas formas de percepción y acción, de generación en generación. En suma, la educación, en el sentido de transmisión de saberes y pautas de actuar y de pensar es inherente a la cultura, dado que asegura su pervivencia y desarrollo en el tiempo.

 

A través del proceso educativo, el ser humano desarrolla tres saberes básicos: saber hacer, saber pensar y saber ser. El saber hacer prescribe la forma de aprovechar y transformar el medio natural. Es un saber práctico, basado en pautas e indicaciones, que actúa sobre un medio determinado, dando como resultado una determinada cultura material. Por su parte, el saber pensar ofrece las pautas para organizar la experiencia y explicarse el acontecer. En este saber se basa el cambio y desarrollo cultural; dado que en lugar de ser una “receta para la acción” o una simple “memoria de hechos pasados”, proporciona los criterios y principios sobre los cuales aprehender la realidad y aprovechar la experiencia. Al basarse en pautas para pensar, este saber da cabida a la innovación. Finalmente, el saber ser señala las formas “culturalmente aprobadas”, de actuar y pensar, tanto en relación a los demás miembros de la sociedad (y del extraño o extranjero), como respecto a uno mismo.

 

El concepto de educación consuetudinaria o tradicional es de primera importancia para el desarrollo de una verdadera educación intercultural. La educación tradicional, transmitida oralmente y a través del aprendizaje en distintos ámbitos de interacción social (entorno familiar, acompañamiento en actividades productivas y recorridos en el monte, reuniones sociales y festividades, entre otros), debe ser valorada y desarrollada en el proceso de educación formal, a fin de lograr estudiantes con una identidad cultural fortalecida y una base sólida a partir de la cual aprender contenidos culturales foráneos.