Economía y Desarrollo

 

EMPRENDIMIENTO Y ACCESO A NUEVOS MERCADOS

 

Si bien no se cuenta con información detallada sobre el impacto de la producción de diferentes bienes en la economía amazónica, el mismo es reducido, debido sobre todo al mínimo desarrollo de las condiciones económicas, así como a la inequidad en la distribución de los escasos ingresos que genera. Solo unas pocas empresas con recursos económicos han podido generar actividades con valor agregado, pues la mayoría de personas que trabajan en ellas son pequeños extractores con condiciones precarias de trabajo que reciben lo necesario para sobrevivir.

 

Sin duda alguna, para adentrarse en nuevos mercados que agilicen la economía en la Amazonía es preciso contar con emprendedores que tengan la capacidad de transformar los recursos naturales manejados sosteniblemente y romper la inercia de una industria extractiva que solo ha favorecido a unos pocos, dañando la integridad de los ecosistemas amazónicos. Los bionegocios, el turismo y el pago por servicios ambientales pueden ayudar a los nuevos emprendedores de la Amazonía en la dinamización de la economía, modificando la inercia extractiva y generando un nuevo movimiento empresarial, basado en el respeto y conservación de los ecosistemas amazónicos.

 

El Perú ofrece un interesante potencial derivado de su inmensa diversidad biológica para desarrollar nuevas líneas de productos y así consolidar su actual oferta de bienes y servicios a partir del uso inteligente de dichos recursos. Prueba de ello es el valor creciente de las exportaciones de productos de biodiversidad que se registra año a año a distintos países del mundo. Este potencial del Perú como exportador de biodiversidad no debe ser entendido ni mucho menos relacionado con la extracción sistemática y descontrolada de los recursos, concepción que ha sido equivocadamente planteada por los diferentes gobiernos durante muchas décadas. El verdadero reto es orientar estos negocios bajo los lineamientos del biocomercio para garantizar su sostenibilidad en el tiempo, así como la generación de beneficios a lo largo de las cadenas de valor de estos productos.

 

El biocomercio puede ser conceptualizado como la actividad que a través del uso sostenible de los recursos nativos de la biodiversidad, promueve la inversión y el comercio en línea con los objetivos del Convenio sobre la Diversidad Biológica; apoyando al desarrollo de la actividad económica a nivel local, mediante alianzas estratégicas y la generación de valor agregado de productos de la biodiversidad, competitivos para el mercado nacional e internacional, con criterios de equidad social y rentabilidad económica (Ingar, 2012).

 

El manejo responsable y tradicional del ecosistema amazónico para el aprovechamiento sostenible de los diferentes recursos de biodiversidad, basado en los conocimientos tradicionales de las comunidades indígenas, constituye la base del esquema de biocomercio en contraposición a la instalación de monocultivos que no solo erosionan dicho ecosistema sino que empeoran la calidad de vida de las comunidades que interactúan y dependen de él.