Educación

 

SITUACIÓN DE LA EIB EN LA AMAZONÍA

 

Los principales avances y propuestas de Educación Intercultural Bilingüe (EIB) en el Perú, y de manera particular en la Amazonía, han salido de ONG´s y de las propias organizaciones indígenas.

 

El primer proyecto intercultural en Sudamérica del que se tiene registro es con los arhuacos del río Negro, Venezuela (Mosonyi y Gonzáles, 1975), pueblo indígena de incorporación relativamente reciente. Ante el dilema de no saber si aculturarlos o mantenerlos en la condición en la que fueron encontrados, surgió una tercera vía: La interculturación.

 

La educación intercultural resulta indesligable de la contraparte idiomática tanto en Venezuela, como en una primera etapa de aplicación en Perú, Ecuador y Bolivia; por esta razón se habla de Educación Bilingüe Intercultural (EBI), si bien es más apropiado hablar de  una Educación Intercultural Bilingüe (EIB).

 

Ya en los primeros años del siglo pasado, existieron propuestas importantes de educación bilingüe, de parte de docentes peruanos, que lamentablemente no lograron el respaldo estatal. En 1904, el profesor Manuel Camacho creó una escuela en el pueblo aymara de Platería, en la cual impulsó la propuesta de enseñar a niños quechuas y aymaras en sus propias lenguas. En la década del 20, el docente universitario José Antonio Encinas propuso de forma más amplia, que la escuela debía considerar las diferencias culturales de los pueblos. (En: “Interculturalidad- creación de un concepto y desarrollo de una actitud” pg. 168)

 

En la Amazonía peruana, el Instituto Lingüístico de Verano (ILV), bajo el liderazgo del pastor protestante norteamericano William Cameron Townsend, esta vez sí con la aprobación del Ministerio de Educación, crea la primera escuela bilingüe, con el claro trasfondo religioso de enseñanza de la Biblia. En contrapartida, aunque sin el sesgo religioso y con un enfoque propiamente lingüístico, el Departamento de Lingüística de la Universidad de San Marcos inicia en 1962, en la comunidad de Quinua, Ayacucho, la enseñanza del castellano como segunda lengua

 

La primera experiencia propiamente de EIB, en nuestra Amazonía se da en la década de 1970, con los quechuas del río Napo, a través del Proyecto de Educación Bilingüe Intercultural del Alto Napo (PEBIAN), por iniciativa del sacerdote católico canadiense Mercier. El PEBIAN nace en un contexto de la dominación de los quichuas por parte de la población mestiza, concretamente patrones y regatones. En ese sentido, la propuesta educativa de este proyecto busca la eliminación de esta situación, que trae aparejada la falta de reconocimiento al pueblo quichua, a través de la valorización de su propia lengua y sus contenidos culturales.

 

En la misma década, inició acciones el Proyecto de Educación Bilingüe de Puno (PEEB-P) que si bien se implementó (1977) en la zona altiplánica de la región andina, significa un referente importante en el desarrollo de la EIB en el Perú. Ya en la década de los 80, aparecen los proyectos de Terra Nuova de Educación Bilingüe con los Candoshi (1981), y el de Educación Bilingüe Bicultural para los Asháninka del río Tambo del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica- CAAAP (1983). En todos ellos, resultó decisivo el apoyo de la cooperación técnica internacional (GTZ en el caso del proyecto de Puno) y ONG´s (caso Terra Nuova con los Candoshi), así como el respaldo de la iglesia católica (Misioneros Franciscanos Canadienses en el caso del PEBIAN y los Obispos Católicos de la Amazonía, a través del CAAP, con los Asháninka).

 

Una de las experiencias más exitosas de formación docente en Educación Intercultural Bilingüe ha sido llevada a cabo por el Programa de Formación de Maestros Bilingües de la Amazonía Peruana– FORMABIAP, propuesto por la organización indígena nacional AIDESEP, en convenio con el ISP Loreto. Otras propuestas educativas a nivel nacional han salido también de Asociaciones indígenas, como la promovida por la Asociación Regional de Pueblos Indígenas de la Selva Central – ARPI SC para los niveles inicial, primario, secundario y superior, este último en convenio con la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. CORPI en Datem del Marañón, en coordinación con ORPIAM y el Consejo Aguaruna, han asumido las principales iniciativas de formación, profesionalización y capacitación de maestros bilingües en sus respectivas zonas, generalmente con el apoyo de la cooperación internacional.

 

A pesar del éxito de estas iniciativas particulares promovidas desde el seno de los pueblos indígenas, el Estado peruano debe asumir de una vez por todas su rol de garante del derecho de los niños, niñas y adolescentes, brindando una educación intercultural bilingüe de calidad, promoviendo igualmente políticas con otros sectores que garanticen la supervivencia de los pueblos originarios, sus culturas y lenguas.

 

En los diferentes informes presentados por la Defensoría del Pueblo, se da cuenta de los avances realizados por el Estado peruano en lo que respecta a la implementación de la Educación Intercultural Bilingüe en el Perú. Las conclusiones de estos informes son claras y evidencian la casi nula implementación de las políticas de Educación Bilingüe intercultural en el Perú.

 

Por su parte, los pueblos indígenas - principalmente los amazónicos - a través de sus organizaciones, han venido demandando una educación pertinente para sus hijos, que respete y valore su cultura y se desarrolle en su respectiva lengua originaria. Una educación que además les permita aprender el castellano como segunda lengua, tal como lo establecen normas nacionales como la Constitución, la Ley General de Educación, la Ley de Educación Bilingüe Intercultural, y normas internacionales como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU.

 

En los últimos cinco años las políticas que se han implementado han permitido que los estudiantes de las zonas urbanas mejoren sus capacidades lectoras y sus habilidades matemáticas, pero sin embargo, los estudiantes de las zonas rurales han empeorado la comprensión lectora y las habilidades en matemática. Las desigualdades se han agudizado, aumentando las brechas entre los alumnos de zonas urbanas y rurales.

 

Para paliar estos problemas y la falta de aplicación de políticas que favorezcan la educación intercultural bilingüe se necesita poner en primer plano la diversidad cultural y social de la región y el país, asumir como parte del saber académico el saber cultural indígena, repensar las estrategias de enseñanza y aprendizaje y adecuarlas a la realidad de cada pueblo, promover el reconocimiento y respeto de los derechos y asumir el bilingüismo como una estrategia.